Friday, June 30, 2006

La nostalgia de las semis

Argentina no puede ser favorita para un próximo mundial, a menos que vuelva a jugar Maradona o sea anfitrión el 2014. Desde Italia 90, Argentina no ha pasado a la fase de seminifinal, como le ocurre a España desde siempre. En EEUU 94 fueron eliminados en Octavos por el rumano Hagi y compañía, en Francia 98 los holandeses se vengaron y los mandaron a casa en Cuartos, en Japón-Corea 2002 no pasaron la primera fase, y eso que llegaron con el cartel del equipo a vencer. En Alemania 2002, los locales les han dicho hasta aquí nomás, pibes, si no consiguen un Maradona, vuelvan al menos con un Goycochea. Una triste verdad. Argentina no puede volver a ser favorita para ganar una copa del mundo. En Argentina 78 lograron un campeonato ayudados por el plus de ser locales y porque los peruanos nos vendimos. En España 86 tenían a Maradona en su apogeo. Sin él, a las justas hubieran llegado a Octavos. En Italia 90 Maradona, cojo y ya en la cima de su vertiginoso descenso, necesitó apoyo y suerte: los palos lo salvaron de una derrota brasilera y en los partidos siguientes apareció un nuevo salvador: Goycochea. Después de eso, nada. Argentina hasta ahora sigue andando bajo la sombra de Maradona. Los gauchos buscan maradonitas a como dé lugar, y se han descuidado en los demás aspectos. En Brasil carrileros salen como en fábrica. Alzas una piedra, y encuentras un diez, un cerebro de alto nivel. Ni qué decir de los delanteros. En Argentina, en cambio, achican de tamaño cada vez a los sub 15, les hacen ver vídeos de México 86 y si no aprenden a llevar como Maradona, ¡tas!, un maderazo en la nalga y a llorar. Cuando Argentina no funcionaba, Pekerman llamaba a Blancanieves para que alistara a los enanos. Aimar, Messi y Tévez dejaban de jugar a la ronda detras del banco de suplentes y se ponían la camiseta listos para entrar a la cancha. Y pudieron ser más: Agüero, D’alessandro. A partir de ahora, Argentina no solo luchará contra la sombra de Maradona, sino también contra la valla que los separa de la semifinal. Se ha convertido en la España sudamericana. Y es cierto. Argentina logró dos títulos debido a dos determinados plus: la localía en el 78, el mejor jugador del mundo en el 86. Si agregamos a esto la final de Italia 90, solo ha llegado a semis en tres ocasiones. Y dejamos de contar.

Quien imagine a Argentina campeón para el 2010, como yo para este mundial, mejor a pensarlo de nuevo.

QUARK

2 comments:

Anonymous said...

El Mundial del 78 fue un caso muy, pero muy especial. En primer lugar, para salvar el honor nacional, no creo que los nuestros se hayan vendido aquel día. Oblitas, que es un jugador honesto y además un caballero, puso las manos en el fuego por sus compañeros. Argentina, eso sí, hizo trampa como pudo; pero no por inciativa de sus jugadores o el cuerpo técnico, sino por iniciativa de los hijos de puta que gobernaban el país en esos tiempos. Cuando el vampiro Videla entró en los camerinos de Perú y comenzó a hablarles a nuestros jugadores, se consolidó la gran jugada extrafutbolística de ese Mundial sucio y manchado de sangre. ¿Cómo no salir asustado a la cancha después de ver al mismísimo diablo? A esto se sumó el agotamiento físico de Perú, como bien lo ha anotado Menotti, después de esa extraordinaria primera ronda en que derrotamos a Escocia y a Irán, y empatamos ¡con Holanda! Creo que cualquier equipo pequeño como el nuestro, hubiera sentido la misma presión, el mismo deseo de no salir a esa cancha endemoniada o de abandonarla lo más rápido posible. Los argentinos fueron más inteligentes que los brasileños, porque metieron miedo y desmoronaron a Perú psicológicamente, mientras que los cariocas ofrecían por lo bajo propinas que los peruanos rechazaron. Argentina, eso sí, no puede sentir orgullo de esa copa ganada solamente a medias. Primero, la potencia europea de ese entonces, Holanda, no contaba con su líder; Cruyff se negó a viajar a un país donde los gobernantes no respetaban los derechos humanos. Los holandeses nunca estrecharon las manos de los militares de la junta y jugaron excelentemente esa final que los hermanos del sur tenían que ganar "a huevo". El palo le negó a Holanda el campeonato sobre el último minuto, y cuentan que Fillol se meó cuando vio ese balonazo de Naninga estrellarse en el poste.... Cosas del destino y cuentos de vampiros.

Anonymous said...

no conocia esa anecdota de Cruyff, supongo que eso lo distancia mas de Menotti, que transó cobardemente con los asesinos